Muchas veces leyendo libros o revistas o repasando etiquetas de fertilizantes, vemos usar la denominación “plantas de exterior” o de “plantas de interior”. Según esto parece que algunas plantas están hechas para vivir al sol y al aire libre y otras en el interior de las casas. ¿Realmente esto es así? ¿Tiene algún fundamento esta clasificación?

Lo cierto es que nuestros hogares habitualmente recrean unas condiciones climáticas muy similares a las que existen en ciertos ecosistemas. Esto hablando de una vivienda normal y corriente en el hemisferio norte, claro, en las que como condiciones habituales podemos citar las siguientes:

  • Temperatura constante entre 15°C y 21°C
  • Prolongados periodos de iluminación aunque de baja intensidad lumínica.
  • Humedad ambiental constante.
  • Ausencia de radiación solar directa.

Todos estos factores pueden variar y no ser exactamente así. Pero la mayoría de las viviendas mantienen estas condiciones. Es fácil darse cuenta que es un clima que se asemeja mucho al de los bosques húmedos de las zonas tropicales y subtropicales, extensas zonas sombreadas, donde la luz solar apenas atraviesa el dosel de hojas de los grandes árboles y se convierte en un bien preciado.

En este hábitat viven muchas plantas tropicales que suelen tener unas características propias que hace que sean muy adecuadas para nuestros hogares. Dentro de esas características comunes estarían:

  • Pueden ser epífitas, es decir plantas que viven sobre las ramas de otros árboles y pueden vivir sin suelo y casi sin agua. También son habituales las trepadoras.
  • Baja resistencia a la insolación intensa y directa.
  • Resistencia a altas temperaturas.
  • Sin periodo de reposo invernal.
  • Alta capacidad de reproducción vegetativa (esquejes y acodos).
  • Adaptaciones para vivir en condiciones de elevada humedad ambiental aunque capaces de resistir periodos de desecación del sustrato.
  • Grandes y resistentes hojas para captar las máxima luminosidad posible, muchas veces coloreadas para captar un espectro de luz  visible más amplio.
  • Floración poco vistosa o de rara aparición.

Estas características hacen a estas plantas muy adecuadas para nuestros hogares, además de que suelen ser bastante resistentes a plagas y enfermedades. Sin embargo, el mayor problema al que estas plantas se deben enfrentar en nuestros hogares es a la falta de humedad ambiental, sobre todo en invierno debido al uso de calefacción, que las puede desecar y convertirlas en presa fácil de la araña roja.