Las orquídeas son plantas conocidas sobretodo por la excepcional belleza de sus flores. Son plantas herbáceas monocotiledóneas pertenecientes a la familia Orchidaceae que se caracterizan por sus particulares flores,  derivadas muchas veces de un complejo sistema de reproducción sexual.

 

Biología de las orquídeas

 

La mayoría de las orquídeas cultivadas son tropicales y subtropicales y epifitas, es decir son habitantes habituales de las copas de los árboles de las pluviselvas de todo el mundo, tal es su grado de adaptación a ese particular ecosistema, que es difícil cultivarlas de la misma manera que otras plantas de interior.

Una particularidad de las orquídeas es la micorrización (simbiosis planta-hongo a nivel radicular)  con ciertos hongos, con lo que establece una simbiosis tan extrema que hace que las semillas de orquídeas no germinen si no son infectadas antes por el hongo (género Rhizoctonia normalmente), aunque hoy en día se puede inocular la espora artificialmente en cultivo.

 

Cultivo de las orquídeas

 

Las orquídeas cultivadas como plantas de interior normalmente son tropicales y subtropicales, viven como epífitas en ambientes saturados de humedad y con poca insolación directa. El sustrato sobre el que se desarrollan es mínimo, pero normalmente se trata de un pequeña acumulación de restos vegetales, pobres en nutrientes y de carácter ácido debido al continuo lavado por la lluvia. Esto se traduce en que para cultivar las orquídeas hará falta un sustrato especial, que retenga poco agua y gran aireación. Normalmente se usa la llamada turba rubia,  extraída de depósitos de musgo Sphagnum que tiene la características adecuadas para el cultivo,  pero si se tiene dificultad para encontrar este sustrato, puede usarse cualquier otro material artificial de los usados para aligerar texturas o en los cultivos hidropónicos.

Algunas orquídeas también tienen la necesidad de crecer en contenedores trasparentes, pues sus raíces pueden realizar la fotosíntesis.

Las orquídeas se pueden reproducir por semillas, o por sus estructuras subterráneas, ya sean rizomas o tubérculos, también por los llamados keikis , pequeñas plantitas que nacen en la base de los tallos, y que se pueden separar fácilmente para reproducir la planta.

 

Plagas y enfermedades

 

La mayoría de las enfermedades vienen del exceso o la falta de humedad. Sin bien la falta de humedad en el ambiente puede limitar el crecimiento de la planta, el exceso de humedad en el sustrato es mucho mas peligroso, y una de las principales causas de muerte y enfermedad en estas plantas. Es por ello importantísimo que no se acumule agua en la maceta.

También hay que tener cuidado con el abono, pues estas plantas no toleran el exceso de nutrientes y sales, y con la dureza y las características del agua, por lo que si el agua de nuestra zona es demasiado duro o con exceso de cal, habría que pensar en regarlas con agua de lluvia,  mineral o una mezcla de agua de grifo con agua destilada.

 

Principales especies

Phalaenopsis sp.

Es una de las orquídeas más populares y extendidas entre los cultivadores. Tiene unas flores anchas con grandes alas laterales que recuerdan a una mariposa de vivos colores y hojas anchas en forma de lengua. Necesitan un contenedor transparente.

Espectaculares orquídeas originarias de Asia, son usadas también como flor cortada. Tiene gran variedad de formas y colores en sus flores y hojas alargadas, desarrolla tubérculos subterráneos. Muy usada como flor cortada.

Dendrobium sp.

Otra orquídea de gran distribución, con una infinita gama de variedades . Sus hojas crecen alternas a lo largo del tallo. Se reproduce fácilmente por keikis.

Cattleya sp.

Esta orquídea, muy popular entre los aficionados a las orquídeas, presenta un desarrollo a través de rizomas subterráneos de los que emergen las varas florales.

Curiosidades de las orquídeas

 

  • Uno de los condimentos de repostería más populares del mundo proviene de una orquídea trepadora americana; la vainilla (Vanilla planifolia)
  • Algunas orquídeas están tan ligadas a sus insectos polinizadores, que cuando estos han desaparecido o se han extinguido, las orquídeas han perdido su capacidad de reproducirse sexualmente.
  • En la península ibérica se pueden encontrar orquídeas con facilidad, como el género Ophrys, habituales de los prados en primavera, y cuya flor imita la forma de un abejorro. Hay que tener cuidado con su recolección pues son especies protegidas.